Agua alcalina…la fuente de la eterna juventud
por Antolín de la Torre
Agua alcalina. La fuente de la eterna juventud
por Antolín de la Torre La fuente de la eterna juventud, de la cual mana el agua que nos podría hacer eternamente jóvenes, ha sido una de las quimeras que ha perseguido la humanidad. Uno de los que mas empeño puso en ello, fue el conquistador Ponce de León y en parte la colonización de la península de la Florida se debe a su obsesión por encontrar el agua que le hiciese eternamente joven. Pues bien, entre los apalaches, tribu que habitaba aquellas tierras, hay una leyenda que cuenta como tres de los hombres de Ponce de León, acompañados por un nativo como guía, se adentraron en territorio desconocido y que para apagar su sed, uno de ellos bebió el agua que se filtraba a través de una roca. Siguieron con su expedición y observaron que sorprendentemente, aquel que había bebido el agua filtrada, no mostraba el menor síntoma de cansancio y lo que era más asombroso, parecía, más fresco, más lozano, como “rejuvenecido”. La única explicación que pudieron encontrar ante aquel extraño fenómeno, era aquel agua que el explorador bebía todas los dias. Rápidamente volvieron sobre sus pasos para conseguir el preciado líquido, pero al llegar ante la extraña roca, pudieron comprobar con decepción, que el manantial se había secado. Se originó entonces una discusión por la posesión del resto el agua, que guardaba con celo el supuesto rejuvenecido, discusión que acabo en pelea en la que murieron los tres españoles, quedando el guía apalache malherido, aunque con fuerzas suficientes para llegar a su tribu y contar lo sucedido. Poco dias despues, el guía murió, y se perdió así la posibilidad de localizar el lugar exacto, donde se encontraba aquel manantial milagroso Versiones históricas afirman que Ponce de León, conocedor de lo sucedido, colonizó la Florida buscando aquel manantial infructuosamente, y que posiblemente, aunque no se haya encontrado, se encuentre entre los terrenos pantanosos de ese lugar de Norte América.
Como todas las leyendas la verosimilitud de esta, es escasa o nula, pero es un hecho que siempre se ha relacionado la eterna juventud con un agua milagrosa, procedente de un misterioso manantial. Y es que el agua, queridos lectores, ese elemento que constituye la mayor parte de la naturaleza, es fuente de incalculables beneficios, pero también puede ser causa de nuestros males y enfermedades, si la que bebemos no está en las condiciones que exige nuestro organismo. Veamos como podemos unir leyenda y realidad, ficción y razonamientos científicos en relación con una calidad superior de vida y la longevidad de los seres humanos. Para ello revisemos algunos conceptos que en medicina naturista son elementales y que tienen una relación directa con la enfermedad y el envejecimiento:
1. No hay bacterias malas. Hay simplemente bacterias que en determinadas condiciones de temperatura de nuestras mucosas (esta no debe de exceder de 37 º C) proliferan ocasionando enfermedad
2. Una de las causas fundamentales del envejecimiento, es la acumulación de desechos ácidos en nuestro cuerpo, originada en las mitocondrias de nuestras células, al convertir los alimentos que les llegan en energía.
3. Los ácidos tienen efectos perniciosos como la coagulación de la sangre, que si bien en caso de heridas taponan las hemorragias, si la sangre es cada vez mas “espesa” a medida que envejecemos, es la causa de una mala circulación, origen de enfermedades cardiovasculares, degenerativas etc.
Centrémonos en los dos últimos apartados referentes a la acidez y dejemos como causa de un futuro articulo las temperaturas de las mucosas. Todo estudiante de química elemental sabe que el pH es la medida de acidez de un medio. Si la cifra es inferior a 7 el medio se considera acido, igual a 7 neutro y si es superior a 7 básico o alcalino Pues bien, la calidad de nuestro plasma, depende la calidad de nuestros glóbulos rojos. El pH normal de nuestra sangre es ligeramente básico por que debe ser de 7,356 Si este delicado balance se desvía unos pocos puntos por debajo de este nivel, indica que la sangre es ácida y comienzan los problemas de salud. Como en el caso de las bacterias y la temperatura de nuestras mucosas, existen en nuestro cuerpo microorganismos, con los cuáles convivimos, pero por nuestros malos hábitos alimenticios, dieta ácida, etc. hacemos que ellos coman, crezcan y se reproduzcan hasta tal punto que nuestros órganos comienzan a alojarlos, viviendo preferiblemente en un ambiente ácido y sin oxigeno, sobrecargando al sistema inmune y toxificando nuestros órganos filtros, como son el hígado, los riñones, la vesícula y el páncreas.En unas pocas palabras envejeciendo nuestro organismo. Es fácil comprender que el proceso hay que revertirlo y para ello nuestro organismo lucha contra la acidez intentando expulsar los ácidos mediante el sudor, la orina etc., ayudándose mediante ejercicio, dietas o con medios más drásticos como pueden ser la liposucción. Pero sigamos estudiando algo de química elemental y es que las reacciones mas fáciles que se nos puede presentar en química inorgánica son las llamadas reacciones de neutralización, mediante las cuales, una acido queda neutralizado cuando se le añade un producto alcalino. Así pues, es fácil deducir que una solución lógica seria, puesto que nuestro organismo esta constituido por un 70 % de agua, beber al menos dos litros diarios de este líquido siempre y cuando el agua que tomemos sea alcalina, de manera que a medida que nos alcalinizamos, hidratamos y oxigenamos por su acción, el cuerpo comienza a buscar su propio equilibrio, puesto que el nivel de pH de nuestros fluidos, afecta directamente a todas las células de nuestro cuerpo.
Tomar agua alcalina es pues el sistema más seguro y efectivo para eliminar los peligrosos ácidos acumulados en nuestro organismo. Hay un ejemplo revelador, sobre las investigaciones que se han realizado sobre el pueblo Unza, localizado en la montañas del Himalaya, donde se descubrió que la mayor parte de sus habitantes alcanzan la avanzada edad de 120 años, manteniendo una actividad saludable y activa, y que este fenómeno esta en relación con el consumo de agua alcalina que obtienen de los glaciares donde viven, situados a 4.000 metros de altura y con un pH de 14, la mas alta alcalinidad que puede tener el agua y por tanto con un contenido muy elevado en oxigeno Desgraciadamente en nuestro mundo occidental, no existen los glaciares donde obtener este agua y hay que recurrir a la moderna tecnología para conseguir su alcalinización, Veamos que sistemas existen para poder obtenerla El primer método es mediante la aplicación de ionizadotes, que separa el agua neutra o ligeramente acida en dos tipos de aguas, agua alcalina y agua ácida utilizando para ello la energía eléctrica. Mediante el uso de estos equipos, es posible convertir aguas ácidas o neutras en aguas alcalinas para consumo humano y acidas para consumo industrial. Los pioneros en este tipo de equipos fueron los japoneses que fabricaron las primeras unidades en la década de los cincuenta del pasado siglo XX. Una vez mas la influencia de beber agua alcalina se demuestra por el hecho que antes de la segunda guerra mundial, los americanos vivían seis años más que los japoneses. Hoy en día, sesenta años despues, los japoneses viven seis años más que los americanos y es el pueblo de sociedad industrializada, que tiene el promedio más largo de vida en el planeta. Sin embargo el uso de ionizadores presenta varios inconvenientes entre ellos un costo relativamente alto (un equipo de garantía puede tener un costo superior a los 1.000 €) y que su efectividad depende de la calidad de agua que llega al equipo. Si esta tiene un contenido en minerales muy alto, si está tratada para evitar bacterias etc. es muy posible que no pueda producir agua con un pH alto. El segundo método para producir agua alcalina es mediante la adición de concentrados alcalinos. Un producto de total garantía es el denominado Alkalife, capaz de convertir agua neutra o acida en agua alcalina con un pH comprendido entre 9 y 10 (recordemos que si el pH es superior a 7 el agua es alcalina) con la sola adición de dos gotas a un vaso de 300 cc. teniendo cada envase producto para alcalinizar el agua de una persona por un periodo de tres meses. De los dos métodos para eliminar la acidez de nuestro organismo a nuestro juicio el idóneo es la neutralización del agua mediante concentrados alcalinos. Es efectivo, seguro, económico, fácil de conseguir y por añadidura se puede efectuar en cualquier lugar puesto que se suministra en pequeños envases fáciles de llevar consigo.
El agua alcalina la puede tomar cualquier persona, no tiene ninguna contraindicación, no tiene ningún valor nutritivo, no es una medicina y todo su valor estriba en que neutraliza el exceso de ácidos en el cuerpo, mejorando la circulación de la sangre, oxigenando nuestras células y evitando procesos degenerativos. Volvamos al principio de nuestro artículo. Quien sabe si aquellos desdichados exploradores de Ponce de León que tomaron el agua alcalina filtrada a través de aquella misteriosa roca, sin proponérselo sentaron la base de la moderna fuente de la eterna juventud: el agua alcalina.
Para mas información relacionada con este artículo pueden llamar al teléfono 91.5932007.
Antolín de la Torre es Licenciado en Ciencias Químicas, Diplomado en Ciencias Biológicas de la Salud, Naturopata y Director de Herbolarios y Centros de Terapias Alternativas Caléndula.
El grado de acidez es una propiedad química importante de la sangre y de otros líquidos orgánicos. La acidez se expresa en la escala pH, en la que 7,0 es el valor neutro, por encima es básico (alcalino) y por debajo es ácido. Un ácido fuerte tiene un pH muy bajo (cercano al 1,0), mientras que una base fuerte tiene un pH muy elevado (cercano al 14,0). La sangre es por lo normal ligeramente alcalina, con un pH que varía entre 7,35 y 7,45.
El equilibrio acidobásico de la sangre es controlado con precisión porque incluso una pequeña desviación de la escala normal puede afectar gravemente a muchos órganos. El organismo utiliza tres mecanismos para controlar el equilibrio acidobásico de la sangre. En primer lugar, el exceso de ácido es excretado por los riñones, principalmente en forma de amoníaco. Los riñones poseen una cierta capacidad para alterar la cantidad de ácido o de base que es excretado, pero esto por lo general demora varios días. En segundo lugar, el cuerpo usa soluciones tampón en la sangre para amortiguar las alteraciones bruscas de la acidez. Un tampón actúa químicamente para minimizar las alteraciones en el pH de una solución. El tampón más importante de la sangre utiliza bicarbonato, un compuesto básico que está en equilibrio con el anhídrido carbónico, un compuesto ácido. Cuanto más ácido penetra en la sangre, más bicarbonato y menos anhídrido carbónico se producen; cuanta más base penetra en la sangre, más anhídrido carbónico y menos bicarbonato se producen. En ambos casos, el efecto sobre el pH es minimizado.
El tercer mecanismo para controlar el pH de la sangre implica la excreción del anhídrido carbónico. El anhídrido carbónico es un subproducto importante del metabolismo del oxígeno y, por lo tanto, es producido constantemente por las células. La sangre transporta el anhídrido carbónico a los pulmones, donde es exhalado. Los centros del control respiratorio en el cerebro, regulan el volumen de anhídrido carbónico que se exhala mediante el control de la velocidad y la profundidad de la respiración. Cuando la respiración aumenta, el valor del anhídrido carbónico de la sangre disminuye y ésta se vuelve más básica. Cuando la respiración disminuye, el valor del anhídrido carbónico aumenta y la sangre se vuelve más ácida. Mediante la modificación de la velocidad y de la profundidad de la respiración, los centros de control respiratorios y los pulmones son capaces de regular el pH de la sangre minuto a minuto.
Una anomalía en uno o más de estos mecanismos de control del pH puede provocar una de las dos principales alteraciones en el equilibrio acidobásico: acidosis o alcalosis. La acidosis es un cuadro en el que la sangre tiene demasiado ácido (o muy poca base) dando como resultado con frecuencia una disminución del pH de la sangre. La alcalosis es una situación en la que la sangre posee demasiada base (o muy poco ácido), resultando algunas veces en un incremento del pH de la sangre. La acidosis y la alcalosis no son enfermedades, sino más bien el resultado de una amplia variedad de trastornos. La presencia de acidosis o alcalosis suministra un indicio importante de la existencia de un grave problema metabólico. La acidosis y la alcalosis pueden ser metabólicas o respiratorias según cuál sea su causa principal. La acidosis y la alcalosis metabólicas son causadas por un desequilibrio en la producción y la excreción renal de los ácidos o de las bases. La acidosis y la alcalosis respiratorias son causadas principalmente por trastornos pulmonares o de la respiración.
Acidosis metabólica.
La acidosis metabólica es una acidez excesiva de la sangre caracterizada por una concentración anormalmente baja de bicarbonato en la sangre. Cuando un aumento del ácido supera el sistema de amortiguación del pH del cuerpo, la sangre puede acidificarse. Cuando el pH de la sangre disminuye, la respiración se hace más profunda y más rápida, porque el cuerpo intenta liberar la sangre del exceso de ácido disminuyendo el volumen del anhídrido carbónico. Finalmente, también los riñones tratan de compensarlo mediante la excreción de una mayor cantidad de ácido en la orina. Sin embargo, ambos mecanismos pueden ser sobrepasados si el cuerpo continúa produciendo demasiado ácido, lo que conduce a una acidosis grave y finalmente al coma.
Causas.
Las causas de la acidosis metabólica se pueden agrupar en tres categorías principales. En primer lugar, la cantidad de ácido en el organismo puede aumentar por la ingestión de un ácido o de una sustancia que al metabolizarse se transforma en ácido. La mayor parte de las sustancias que causan acidosis al ser ingeridas se consideran venenosas. Los ejemplos incluyen el alcohol de madera (metanol) y los anticongelantes (etilenglicol). Sin embargo, incluso una sobredosis de aspirina (ácido acetilsalicílico) puede provocar acidosis metabólica. En segundo lugar, el cuerpo puede producir cantidades crecientes de ácido a través del metabolismo. El organismo puede producir un exceso de ácido como consecuencia de varias enfermedades; una de las más significativas es la diabetes mellitus tipo I. Cuando la diabetes está mal controlada, el cuerpo descompone los lípidos y produce ácidos denominados cetonas; también produce un exceso de ácido en los estadios avanzados del shock, formando ácido láctico a través del metabolismo del azúcar. En tercer lugar, la acidosis metabólica puede ser la consecuencia de la incapacidad de los riñones para excretar suficiente cantidad de ácido. Aun la producción de cantidades normales de ácido puede producir una acidosis cuando los riñones no funcionan normalmente. Este tipo de disfunción del riñón se denomina acidosis tubulorrenal y puede producirse en las personas con insuficiencia renal o que tienen alteraciones que afectan la capacidad de los riñones para excretar ácido.
Síntomas y diagnóstico
Un individuo con acidosis metabólica leve puede no presentar síntomas, aunque por lo general, tiene náuseas, vómitos y cansancio. La respiración se vuelve más profunda o ligeramente más rápida, pero incluso esto puede pasar inadvertido en muchos casos. Cuando la acidosis se agrava, el paciente comienza a sentirse extremadamente débil y somnoliento y puede sentirse además confuso y cada vez con más náuseas. Si la acidosis sigue agravándose, la presión arterial puede bajar bruscamente, conduciendo al shock, al coma y a la muerte. El diagnóstico de acidosis requiere por lo general la determinación del pH sanguíneo en una muestra de sangre arterial, tomada habitualmente de la arteria radial en el antebrazo. Se usa la sangre arterial porque la sangre venosa no proporciona una medición precisa del pH. Para saber algo más sobre la causa de la acidosis, los médicos miden también las concentraciones de anhídrido carbónico y de bicarbonato en sangre. Se pueden llevar a cabo análisis adicionales de sangre para determinar la causa. Por ejemplo, las altas concentraciones de azúcar en la sangre y la presencia de cetonas en la orina indican generalmente una diabetes no controlada. La presencia de una sustancia tóxica en la sangre sugiere que la acidosis metabólica es causada por intoxicación o sobredosis. Algunas veces se examina al microscopio la orina y se mide su pH.
Tratamiento
El tratamiento de la acidosis metabólica depende principalmente de la causa. Siempre que es posible, se trata la causa de base. Por ejemplo, se puede controlar la diabetes con insulina o tratar la intoxicación mediante la eliminación de la sustancia tóxica de la sangre. Algunas veces es necesario recurrir a la diálisis para tratar casos graves de sobredosis e intoxicación. La acidosis metabólica puede también ser tratada directamente. Si la acidosis es leve, es posible que sea suficiente suministrar líquidos por vía endovenosa y tratar el trastorno de base. Cuando la acidosis es grave, se puede administrar bicarbonato por vía endovenosa; sin embargo, el bicarbonato proporciona solamente alivio temporal y también puede causar problemas.
Alcalosis metabólica
La alcalosis metabólica es una situación en la que la sangre es alcalina debido a una concentración demasiado elevada de bicarbonato. La alcalosis metabólica se produce cuando el cuerpo pierde demasiado ácido. Por ejemplo, una considerable cantidad de ácido del estómago se pierde durante los períodos de vómitos repetidos o cuando se aspira el ácido del estómago con una sonda nasogástrica (como se hace a veces en los hospitales, particularmente tras una cirugía abdominal). En casos raros, la alcalosis metabólica se desarrolla cuando se han ingerido demasiadas sustancias alcalinas, como el bicarbonato de sodio. Además, la alcalosis metabólica se puede desarrollar cuando la excesiva pérdida de sodio o de potasio afecta la capacidad renal para controlar el equilibrio acidobásico de la sangre.
Síntomas y diagnóstico
La alcalosis metabólica puede causar irritabilidad, sacudidas y contracturas musculares o bien no causar ningún síntoma. Si la alcalosis metabólica es grave, se pueden producir contracciones prolongadas y espasmos de los músculos (tetania). Una muestra de sangre proveniente de una arteria muestra por lo general que la sangre es alcalina. Una muestra de sangre proveniente de una vena contiene elevados valores de bicarbonato.
Tratamiento
Generalmente el tratamiento de la alcalosis metabólica consiste en reposición de agua y electrólitos (sodio y potasio) mientras se trata la causa de base. En algunas ocasiones, cuando la alcalosis metabólica es muy grave, se suministra ácido diluido en forma de cloruro de amonio por vía endovenosa.
Acidosis respiratoria
La acidosis respiratoria es la excesiva acidez de la sangre causada por una acumulación de anhídrido carbónico en la sangre como resultado de un escaso funcionamiento pulmonar o de una respiración lenta. La velocidad y la profundidad de la respiración controlan la cantidad de anhídrido carbónico en la sangre. Normalmente, cuando éste se acumula, el pH de la sangre desciende y la sangre se vuelve ácida. Los valores elevados de anhídrido carbónico en sangre estimulan las zonas del cerebro que regulan la respiración, que a su vez inducen una respiración más rápida y más profunda.
Causas
La acidosis respiratoria se produce cuando los pulmones no expulsan el anhídrido carbónico de un modo apropiado. Esto puede suceder en las enfermedades que afectan gravemente los pulmones, tales como el enfisema, la bronquitis crónica, la neumonía grave, el edema pulmonar y el asma. La acidosis respiratoria se puede también producir cuando las enfermedades de los nervios o de los músculos del tórax dificultan el mecanismo de la respiración. Además, una persona puede desarrollar acidosis respiratoria si está demasiado sedada por narcóticos e hipnóticos que enlentecen la respiración.
Síntomas y diagnóstico
Los primeros síntomas pueden ser dolor de cabeza o somnolencia. Cuando la acidosis respiratoria se agrava, la somnolencia puede evolucionar a estupor y coma, que pueden producirse inmediatamente si la respiración se interrumpe o es gravemente alterada, o en horas si la respiración es alterada gradualmente. Los riñones tratan de compensar la acidosis reteniendo bicarbonato, pero este proceso puede requerir muchas horas o días. En general, el diagnóstico de acidosis respiratoria se establece claramente cuando se analizan los valores del pH sanguíneo y del anhídrido carbónico en las muestras de sangre arterial.
Tratamiento
El tratamiento de la acidosis respiratoria intenta mejorar el funcionamiento de los pulmones. Los fármacos que mejoran la respiración pueden ayudar a aliviar a los pacientes con enfermedades pulmonares como el asma y el enfisema. Las personas que por cualquier razón tienen un funcionamiento pulmonar gravemente alterado pueden necesitar respiración artificial mediante ventilación mecánica.
Alcalosis respiratoria
La alcalosis respiratoria es una situación en la que la sangre es alcalina debido a que la respiración rápida o profunda da como resultado una baja concentración de anhídrido carbónico en la sangre. Una respiración rápida y profunda, también denominada hiperventilación, provoca una eliminación excesiva de anhídrido carbónico de la sangre. La causa más frecuente de hiperventilación, y por tanto de alcalosis respiratoria, es la ansiedad. Las otras causas de alcalosis respiratoria son el dolor, la cirrosis hepática, bajos valores de oxígeno en la sangre, fiebre y sobredosis de aspirina.
Síntomas y diagnóstico
La alcalosis respiratoria puede producir ansiedad y una sensación de hormigueo alrededor de los labios y la cara. Si la alcalosis respiratoria se agrava, puede causar espasmos musculares y la persona puede sentirse separada de la realidad. Generalmente se puede llegar al diagnóstico de alcalosis respiratoria con la simple observación de la persona y dialogando con ella. Cuando el diagnóstico no es obvio, se puede medir el valor del anhídrido carbónico en una muestra de sangre arterial. Con frecuencia el pH de la sangre está también elevado.
Tratamiento
Habitualmente el único tratamiento necesario es reducir la velocidad de la respiración. Cuando la alcalosis respiratoria es causada por la ansiedad, el esfuerzo consciente de retardar la respiración puede hacer que la situación desaparezca. Si la respiración rápida es causada por algún tipo de dolor, generalmente el alivio del mismo es suficiente para que el ritmo respiratorio se regularice. Respirar dentro de una bolsa de papel (no de plástico) puede ayudar a aumentar el contenido de anhídrido carbónico de la sangre, ya que se aspira nuevamente el anhídrido carbónico tras haberlo expulsado. Cuando los valores de anhídrido carbónico aumentan, los síntomas de hiperventilación mejoran, reduciendo de ese modo la ansiedad e interrumpiéndose el ataque.
Documento completo sobre el agua alcalina en PDF aquí